Entiendo perfectamente el cabreo de los participantes en el congreso fundacional del nuevo partido que relevará a CDC. Artur Mas y su equipo, permítanme la metáfora automovilística, se pasaron de frenada. Abusaron de la confianza que en ellos se había depositado, se les fue la mano. Por ejemplo, al anunciar el miércoles el ‘ticket’ Mas-Munté. A mi entender, el presidente debe ser Mas. No tengo tan claro que Neus Munté, persona valiosa, sea la idónea para la vicepresidencia, cuando está claro que va a seguir en el gobierno con Carles Puigdemont (¿Dónde queda el ‘modelo PNV’ de separación gobierno-partido?). También … Continuar llegint
