ras las emociones de la final de la Champions y a merced como nos encontramos de la impetuosa riada política que nos arrastra, puede parecer que el asunto de la pitada al himno español es irrelevante. En mi opinión, más allá del hecho estricto, el incidente tiene el poder de ilustrar, de iluminar, más intensamente que otros mayores, el sentido profundo de lo que hoy ocurre y nos ocurre. La atronadora protesta del 30 de mayo no es algo inédito. Ni en España ni fuera. Los precedentes son numerosos. Guste más o menos, se trata de un acto amparado por el más … Continuar llegint
