«Estoy menguando todos los días», constata Scott Carey (Grant Williams) al ver lo grandes que le van los pantalones. Su esposa, Louise (Randy Stuart), intenta tranquilizarle: «Pero eso es ridículo, Scott, ¿por qué dices esos disparates?». La secuencia pertenece a El increíble hombre menguante, película de 1957. El protagonista empieza a encogerse sin remedio tras quedar empapado por una extraña niebla. Acabará confinado en una casita de muñecas y batiéndose por su vida contra una araña. El filme me ha venido a la mente al pensar en el PSC, partido un día hegemónico en Catalunya (más que el pujolismo, al … Continuar llegint
