Los resultados del 20-D constituyen, vistos desde Catalunya, una pequeña y retorcida venganza del destino, o de los dioses menores. El ‘president’ Mas, Junts pel Sí y el penoso circo organizado por la CUP eran motivo de mofa y escarnio en la capital del Reino. Catalunya, ingobernable. Un lío. Otra vez el barullo. El 20 por la noche, al tener ante nosotros el dibujo imposible del nuevo Congreso, comprendíamos que la ingobernabilidad, el lío y el barullo, como un virus, se habían apoderado también, y de qué manera, del cuerpo político español. Lo sucedido el 20-D no es difícil de … Continuar llegint
