El Gobierno de Artur Mas y CiU se encuentran en un momento decisivo y algo dramático. Tras las elecciones del 25-N, la federación se vio abocada a pactar con una ERC ostentosamente al alza. Ante sí tenía Mas unos presupuestos, los del 2013, que suponían unos recortes terribles. El muro presupuestario fue, no solo pero también, el motivo que llevó al president a precipitar las elecciones. La mayoría absoluta que ambicionaba le hubiera ido muy bien, hubiera actuado de bálsamo para sus males. Pero el veredicto de las urnas no fue el deseado y no hizo otra cosa que empeorar … Continuar llegint
