Coincidiendo con la visita de Artur Mas a Londres para explicar a Nick Clegg y a todo el que quiso escucharle que Catalunya ajusta con rigor pese al «drenaje» fiscal impuesto por el Estado, se desataba el regateo entre el Gobierno de David Cameron y el de Alex Salmond en torno al referéndum sobre la independencia que el segundo prometió a los escoceses. Mas debió de envidiar rabiosamente las cuitas de Salmond . Cameron pone dos condiciones a los escoceses a cambio de aceptar lo que ellos decidan. La primera, que el referéndum tenga lugar en el plazo de 18 … Continuar llegint
