Después de demasiados años y embarulladas investigaciones, finalmente llegó el gran día para el juicio del llamado caso Palau. Un caso cuyas dimensiones solo se explican por la dejadez institucional a la hora de fiscalizar la gestión de Millet y Montull. Ambos se llenaron los bolsillos con un descaro que sorprende hasta la estupefacción. Pero no estamos solamente ante un caso protagonizado por dos pillos estratosféricos. En el juicio también se ventila la supuesta financiación irregular de Convergència Democràtica, que habría utilizado el Palau de la Música para vehicular comisiones fruto de la adjudicación de obra pública. Con el paso … Continuar leyendo
