VAMOS A olvidarnos por un momento de los intelectuales y opinadores que viven en los barrios elegantes y sin roce problemático con la inmigración. Olvidémonos también por ahora del embrollo causado por la flagrante contradicción legal existente en torno al empadronamiento de inmigrantes. Por supuesto, descartemos que las gentes de Vic o sus políticos sean distintos al resto de catalanes, o que estos últimos seamos menos tolerantes que el resto de ciudadanos del Estado español. Vayamos al fondo del asunto.Y al fondo, curiosamente, es sencillo llegar: Vic supera el 25% de inmigración. La capital de Osona ha sido durante mucho … Continuar leyendo
