El Estado español, con Mariano Rajoy y su Gobierno al frente, no solo quiere vencer, sino escarmentar e humillar al independentismo catalán. Ni convencer ni solucionar. Es más, si pudieran se asegurarían de que no volviera a crecer la mala hierba del independentismo. Las pasadas elecciones del 21-D formaban parte de este plan, pero falló estrepitosamente. El batacazo del PP fue de récord. No les ha llevado a reflexionar, de ninguna manera. Les ha llevado, por contra, a empeñarse en la mano dura, aunque sea al precio de retorcer las normas, las leyes y la sacrosanta Constitución. ¿Qué es sino … Continuar llegint
