Subió al estrado el incombustible y siempre profesional Joaquim Nadal y lo primero que hizo fue sacudirse los mimos del presidente en ciernes. Los diputados socialistas «no votarán [a favor de] su investidura», aclaró a Artur Mas, para recalcar a continuación que los seis diputados que le faltan a CiU para la mayoría absoluta continúan faltándole. Luego, tras decir -¿era realmente necesario?- que el grupo socialista debe ser fiel a su electorado, proclamó algo («nuestros programas son radicalmente diferentes») que, en fin, modestamente me atrevo a poner en duda. CiU y el PSC se asemejan más, mucho más, de lo … Continuar llegint
