La impresión que CiU ha ofrecido en sus primeros 100 días en el Gobierno es que había preparado menos de lo que se suponía su acceso al poder. Que arrancaba con el motor frío. El retraso excesivo en algunos nombramientos, junto con los titubeos en otros, vendrían a demostrarlo. Han sido notables asimismo, sobre todo en las primeras semanas, los problemas en cuanto a comunicar con orden, coherencia y obedeciendo a una estrategia conjunta. Mención aparte en este capítulo cabe dedicar a las que fueron dos de las promesas electorales machacadas por la federación: la supresión de los 80 kilómetros … Continuar llegint
