Me parece mucho más coherente con la democracia liberal, en su sentido profundo, la república que la monarquía (por muy parlamentaria que sea) y, además, todos sabemos cómo fue restaurada esta última en España. Por otra parte, y por razones perfectamente históricas imaginables, la borbónica no es una dinastía que me inspire especial simpatía. Pese a todo, no soy de los que celebran los casi constantes tropiezos de Juan Carlos y familia. Mi, digamos, discreto entusiasmo por la vuelta al régimen republicano -que, por su parte, arrastra también su carga de errores y pecados- es de naturaleza pragmática. O sea, … Continuar llegint
